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Cabomba Caroliniana

ficha de la cabomba caroliniana

Ficha de la cabomba caroliniana

Especie Cabomba caroliniana
Dificultad Media
Altura de 15 a 30 cm
Crecimiento Rápido
Plantado Medio – Trasero
Iluminación Media – Alta
Temperatura De 20 a 25 grados
Propagación Esquejes

 

Planta acuática Cabomba caroliniana

La Cabomba verde, o Cabomba caroliniana, es una planta de acuario popular que existe en lagos, estanques y ríos generalmente ácidos en regiones de América del Norte y del Sur. Ha estado comúnmente disponible a través de la mayoría de los minoristas de plantas de estanques y acuarios durante años.

 

Si miramos el ápice de la planta las hojas están más cercanas dándole a la punta de la planta la forma característica de plumero.

 

La facilidad con la que esta especie asfixia a la flora nativa a través de su rápida formación de colonias masivas ha llevado a su estatus de maleza nociva en Australia y otros países.

 

Cuidados de la cabomba caroliniana

En condiciones óptimas, los tallos de la Cabomba caroliniana crecen muy rápido, pueden alcanzar fácilmente la superficie de un acuario de tamaño medio en una semana aproximadamente, incluso después de una poda importante. Los brotes se desplazarán por debajo de la superficie, donde se desarrollarán ramas con hojas flotantes de forma ovalada a diamantina y diminutas flores blancas.

 

Sin embargo, si la temperatura es demasiado alta (21-26 grados es la ideal) o no hay suficiente luz, la planta se agotará rápidamente y el crecimiento se hará más lento. Esta planta parece disfrutar de la luz por encima cualquier otro parámetro, ya que el pH y la dureza parecen jugar un papel mínimo en su mantenimiento.

 

Los fertilizantes con micronutrientes promueven un crecimiento mayor y más robusto. Limitar la fertilización con nitratos puede hacer que la planta se oscurezca y adquiera un tono casi pardusco, especialmente bajo una luz muy intensa. La suplementación de CO2 no es necesaria, pero impulsará el crecimiento.

 

Reproducción de la cabomba caroliniana

 

El enraizado de de un esqueje de entre 5 y 10 cm de largo de cabomba caroliniana es lento y algo delicado. Para que este produzca raíces debemos enterrarlo horizontalmente sobre el sustrato habiéndole quitado antes todas sus hojas. Si el sustrato es enriquecido sus raíces se desarrollarán con más facilidad.

 

C. caroliniana puede propagarse como otras plantas madre por esquejes, pero debe tenerse en cuenta que los esquejes de los brotes podados que permanecen en la grava pueden tardar un poco más que otras especies en formar un nuevo crecimiento. La ramificación lateral no es común, pero ocurre; más en los brotes emergidos que en los sumergidos.

 

En el paisajismo acuático, esta especie parece ser la más efectiva como telón de fondo. Sus hojas de color verde lima y furcato (bifurcadas) ofrecen una interesante textura a la que contrastan otras plantas con diferentes formas y colores de hojas.