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Gobio Arcoiris – Stiphodon Ornatus

cuidados del gobio arcoiris

Stiphodon: del griego ŌÉŌĄőĮŌÜőŅŌā (stifos), que significa ‘enjambre, horda’, y ŠĹÄőīŌéőĹ (odon), que significa ‘dentado’, en referencia a los numerosos dientes estrechamente apilados en el labio superior de las especies miembros.

Ornatus: del lat√≠n ornatus, que significa “adornado, decorado”.

Ficha del Gobio arcoiris

Especie Stiphodon ornatus
Dificultad F√°cil
Tama√Īo 6 ‚Äď 7 cm
Esperanza de vida 1 ‚Äď 2 a√Īos
Colores Amplia gama
Familia Gobiidae
Acuario Agua dulce, plantas y sustratos
Temperamento Pacífico
Compatibilidad Peces pacíficos

Conocida √ļnicamente en las provincias de Aceh y Sumatra Occidental, Sumatra, Indonesia.

La localidad tipo es “R√≠o Barung Belantai, Sumatra, Indonesia“, que parece corresponder a un peque√Īo r√≠o que corre cerca de un pueblo llamado Barung Barung Belantai en la provincia de Sumatra Occidental.

Sumatra occidental parece ser la principal fuente de especies de Stiphodon para el comercio de acuarios (Maeda y Tan, 2013) y esto ha ayudado a la identificaci√≥n positiva de S. ornatus, ya que su √°rea de distribuci√≥n conocida no se solapa con ning√ļn cong√©nere de aspecto similar de los que hay varios (v√©ase “Notas”).

Todos los gobios arcoiris en el comercio de acuarios son recolectados en la naturaleza y se ha planteado la preocupación por su estado de conservación, ya que algunos son endémicos a nivel local y pueden estar ya amenazados por la degradación del hábitat, la contaminación o la introducción de especies exóticas como la tilapia.

Vídeo ficha del gobio arcoiris

Habitat

Los miembros de este género son habitantes casi exclusivos de arroyos costeros cortos con hábitats que suelen estar por encima de cascadas o cataratas.

Esto hace que sean inaccesibles para la mayoría de los peces, aunque otros gobios y elefóridos suelen aparecer de forma sintética, a veces junto a dos o más especies de Stiphodon.

Los invertebrados más comunes son los camarones anfidromos Macrobrachium spp. y los caracoles nerítidos.

El gradiente de los arroyos var√≠a seg√ļn la localidad, y los Stiphodon spp. que habitan en las corrientes m√°s r√°pidas y/o que viven por encima de las cascadas generalmente carecen de radios/espinas dorsales extendidas, adem√°s de que la primera aleta dorsal tiene forma redondeada y aproximadamente la misma altura que la segunda aleta dorsal.

Por el contrario, los que poseen una primera aleta dorsal “m√°s alta” con uno o m√°s radios extendidos (caracteres generalmente, si no siempre, m√°s evidentes en los machos) tienden a vivir en arroyos de movimiento m√°s lento y no escalan cascadas como parte de su ciclo de vida (Watson, 2008).

S. ornatus pertenece a este √ļltimo grupo, aunque hasta la fecha no se han facilitado detalles sobre sus h√°bitats naturales.

Los sustratos son normalmente de roca madre con revoltijos dispersos de rocas y cantos rodados, y aunque la vegetaci√≥n ribere√Īa y la hojarasca sumergida son comunes, las plantas acu√°ticas no suelen estar presentes.

Existen pruebas que sugieren que diferentes Stiphodon spp. eligen activamente un tipo de sustrato en particular sobre otro, con algunos que parecen centrarse en las rocas o cantos rodados dentro de un rango de tama√Īo particular, por ejemplo.

El rango de tama√Īos de sustrato elegido por las hembras tambi√©n parece ser significativamente m√°s estrecho que el de los machos en algunos casos, por lo que la partici√≥n de recursos puede estar ocurriendo entre y/o dentro de las especies dependiendo de la localidad.

Todos los hábitats más favorables contienen agua muy clara y bien oxigenada que, junto con el sol tropical, facilita el desarrollo de una rica biopelícula que cubre las superficies sumergidas.

Las sicidinas colonizan con √©xito estos nichos de h√°bitat gracias a aspectos de su morfolog√≠a que les permiten utilizarlos como fuente de alimento y emplear una notable estrategia de reproducci√≥n (v√©ase “Reproducci√≥n”).

Cuidados del gobio arcoiris

El gobio arcoiris necesitar√° unas dimensiones de acuario de entre los 60 litros en adelante ya que no es una especie peque√Īa y necesita espacio para ir de un lado a otro comiendo algas.

Cómo mantenerlos en el acuario

Estos gobios no son demasiado difíciles de mantener siempre que se cumplan algunos requisitos básicos.

Lo m√°s importante es que el agua debe estar limpia y bien oxigenada en todo momento, por lo que sugerimos el uso de un filtro de gran tama√Īo, cabezales adicionales, bombas de flujo o piedras de aire.

El sustrato de base puede ser de grava, arena o una mezcla de ambas, a la que debe a√Īadirse una capa de rocas desgastadas por el agua y guijarros de distintos tama√Īos.

Tambi√©n se puede utilizar madera flotante envejecida, pero hay que evitar los trozos nuevos, ya que suelen filtrar taninos que decoloran el agua y reducen la eficacia de la iluminaci√≥n artificial, que debe ser relativamente intensa para favorecer el crecimiento de las algas y los microorganismos asociados (v√©ase “Dieta”).

Algunos acuaristas incluso mantienen una esponja filtrante abierta en el tanque para proporcionar una fuente de alimento adicional.

Si se mantienen varios machos de una o más especies, hay que estructurar las rocas de modo que haya muchos escondites potenciales y líneas de visión interrumpidas para reducir la probabilidad de una agresión excesiva.

También hay que tener en cuenta que los machos, en particular, tienden a excavar en el sustrato cuando duermen o desovan, por lo que es mejor colocar las rocas más grandes directamente en la base del acuario para evitar cualquier riesgo de colapso.

No duermen en la misma madriguera cada noche y se ha observado que las hembras ocupan otras deshabitadas.

Aunque no es una característica del hábitat natural de esta especie, se pueden utilizar plantas acuáticas, siendo los géneros más resistentes como Microsorum, Crinum y Anubias los que mejor se comportan.

Estas √ļltimas son especialmente √ļtiles, ya que sus hojas tienden a atraer el crecimiento de algas y proporcionan lugares para esconderse.

Dado que necesitan condiciones de agua estables y se alimentan de biopel√≠culas, estos peces no deben a√Īadirse a instalaciones inmaduras y es necesario colocar una cubierta bien ajustada, ya que son capaces de trepar por el cristal.

Aunque los cambios de agua semanales del 30-50% del volumen del tanque son esenciales, no es necesario mantener el resto del tanque demasiado limpio y se puede permitir que las algas crezcan en todas las superficies, excepto en el cristal.

Condiciones del agua

Temperatura: 20 – 28 ¬įC; es necesario aumentar la agitaci√≥n en la superficie para mantener los niveles de ox√≠geno disuelto hacia el extremo superior de este rango.

pH: 6,5 – 7,5

Dureza: 36 – 215 ppm

Alimentación del gobio arcoiris

Los Stiphodon spp. son herb√≠voros especializados que se alimentan de algas bent√≥nicas y microorganismos asociados, y poseen piezas bucales subterminales y extrusibles con una dentici√≥n dise√Īada para este fin que incluye dientes regenerativos.

El disco pélvico también es importante, no sólo para mantener la posición en aguas que fluyen rápidamente, sino también para hacer palanca.

En el acuario pueden aceptarse algunos productos secos que se hunden y alimentos peque√Īos y carnosos como la lombriz viva o congelada, pero s√≥lo deben ofrecerse de forma irregular, ya que el intestino alargado est√° dise√Īado espec√≠ficamente para procesar materia vegetal.

Por lo tanto, para lograr el éxito a largo plazo es esencial proporcionar a un acuario maduro un abundante suministro de rocas y otras superficies cubiertas de algas.

Si no puede cultivar suficientes algas en el acuario principal o tiene una comunidad que contiene numerosos peces herbívoros que consumen lo que está disponible rápidamente, puede ser necesario mantener un recipiente separado en el que cultivar algas en las rocas y cambiarlas con las del acuario principal de forma cíclica.

Este “vivero” no tiene que ser muy grande, s√≥lo requiere una iluminaci√≥n potente y, en climas soleados, puede mantenerse al aire libre.

El tipo de algas tambi√©n es importante: se prefieren las diatomeas, las cianobacterias (com√ļnmente denominadas “algas verdeazules”) y las variedades verdes a las m√°s resistentes, como las algas rodof√≠ticas “cepillo negro”.

Desgraciadamente, debido a su dieta especializada y a sus necesidades de oxígeno, los Stiphodon spp. suelen aparecer en la venta en un estado demacrado que puede ser difícil de corregir.

Un buen comerciante habr√° hecho algo al respecto antes de la venta, pero si decide arriesgarse con ejemplares muy debilitados, necesitar√°n inicialmente una fuente de alimentos adecuados f√°cilmente disponible en ausencia de competidores para poder recuperarse.

Comportamiento y compatibilidad

Stiphodon spp. puede mantenerse en una comunidad siempre que se elijan con cuidado los compa√Īeros de tanque.

Las especies pac√≠ficas y de tama√Īo similar que habitan de forma natural en arroyos bien oxigenados, como Tanichthys, Microdevario o especies de Danio m√°s peque√Īas, son las mejores opciones para los niveles superiores, pero tambi√©n hemos visto que se mantiene con varios characines, peque√Īos poecillos de vida y camarones de agua dulce de los g√©neros Caridina y Neocaridina.

Otros habitantes del fondo pueden ser peque√Īas lochas de g√©neros como Gastromyzon, Pseudogastromyzon, Barbucca o Acanthopsoides, y en montajes de alta rotaci√≥n, habitantes obligados de torrente como Annamia, Homaloptera, etc.

Evite los que se alimentan de forma agresiva, como muchos Schistura spp.

Es mejor omitir por completo a los peces m√°s grandes, aunque en las instalaciones grandes puede ser posible a√Īadir algunas especies no depredadoras que habiten en la superficie, mientras que la mayor√≠a de los c√≠clidos y otros peces territoriales que habitan en los tramos inferiores deben evitarse por completo.

Los machos tienden a ser poco territoriales, sobre todo cuando se reproducen, pero se pueden mantener varios juntos siempre que se disponga de espacio suficiente y alimentos adecuados, y otros gobios que habitan en los arroyos, como Sicyopus, Sicyopterus, Rhinogobius o Schismatogobius spp. tambi√©n son buenos compa√Īeros.

Aunque los machos no son necesariamente gregarios las hembras tienden a existir en grupos sueltos lo que significa que un solo macho con dos o más hembras es la compra mínima recomendada.

Las hembras de diferentes especies se agrupar√°n, pero los machos parecen capaces de diferenciarlas.

Dimorfismo sexual

Como en todos los miembros del género, el dimorfismo sexual es pronunciado, aunque en este caso los machos son difíciles de definir.

La coloración básica del cuerpo varía de oliva pálido a marrón oscuro con escamas de borde oscuro, pero son capaces de cambiar rápidamente a un patrón mucho más oscuro, y el grado en que esto ocurre también es muy variable (ver imágenes para ejemplos).

Mientras que algunos ejemplares permanecen oscuros la mayor parte del tiempo una vez instalados en el acuario, otros alternan entre la coloración oscura y la clara, sólo son oscuros en raras ocasiones o incluso no lo son en absoluto.

La coloración de las mejillas puede ser de naranja o dorada a azul intenso y se distorsiona fácilmente con la fotografía con flash.

La coloración básica de las aletas es naranja/rojo con rayos oscuros, la segunda dorsal, la anal y la parte distal de la aleta caudal están bordeadas de azul blanquecino y todas las aletas contienen filas irregulares de marcas oscuras y cromatóforos.

En los individuos oscuros, la aleta también tiende a oscurecerse y, en casos extremos, puede parecer completamente negra con un fino borde naranja o azulado.

Las hembras son relativamente sencillas y tienen un aspecto similar al de algunas otras especies, con una coloración base pálida y dos rayas laterales oscuras en el cuerpo.

Estas √ļltimas tienen bordes relativamente uniformes y rectos en comparaci√≥n con la mayor√≠a de las otras especies, especialmente en la parte anterior del cuerpo.

Otras dos finas rayas oscuras recorren la cabeza y la superficie dorsal, fusion√°ndose en una alrededor de la segunda aleta dorsal y uni√©ndose a la raya superior del cuerpo en el ped√ļnculo caudal.

Cuando un individuo está estresado o excitado la coloración palidece considerablemente, las escamas del cuerpo aparecen ribeteadas de negro, las aletas contienen filas irregulares de marcas negras y, en algunos ejemplares, cromatóforos más claros.

Reproducción del gobio arcoiris

Se ha observado un comportamiento de cortejo y un desove ocasional, pero hasta la fecha nadie ha conseguido criar alevines de ninguna Stiphodon spp. en cautividad.

Esto se debe sin duda a su compleja estrategia de reproducción anfidrómica, en la que los adultos viven y desovan en arroyos de agua dulce, pero las larvas inicialmente pelágicas después de la eclosión son arrastradas río abajo hasta el mar, donde los alevines postlarvales pasan la primera parte de su vida desarrollándose en condiciones marinas.

Una vez que alcanzan una determinada fase de desarrollo, comienzan a migrar río arriba, un viaje que a veces incluye espectaculares subidas y saltos de agua u otros obstáculos.

Las hembras son extraordinariamente fecundas para su tama√Īo y pueden depositar hasta 10.000 huevos en un solo desove.

Estos son diminutos (~ 0,5 mm de diámetro), piriformes y se adhieren a superficies sólidas mediante filamentos, colocándose normalmente en la parte inferior de las rocas.

Se cree que el reducido tama√Īo de los huevos y la alta fecundidad son ventajosos, ya que el gran n√ļmero de alevines compensa riesgos como la depredaci√≥n o la posibilidad de una excesiva dispersi√≥n en el mar y su peque√Īo tama√Īo les permite alimentarse de plancton microsc√≥pico.

El desove lo inicia el macho, de intenso colorido, cuando intenta atraer a las hembras a su lugar de desove elegido mientras ahuyenta a sus rivales.

Suele ocurrir bajo las rocas y también se ha observado que los machos cautivos se sumergen de cabeza en el sustrato seguidos por una hembra en el clímax del cortejo.

Una vez fecundada, la masa de huevos, que pueden ser miles, es custodiada por el macho durante el periodo de incubación, que en los casos estudiados es de menos de 24 horas.

Los alevines nacen como larvas no desarrolladas con un gran saco vitelino adherido y sin boca, ano ni ojos funcionales.

El saco vitelino se absorbe en 3-4 días y durante ese periodo deben llegar al océano, probablemente la razón por la que la incubación es corta, ya que la eclosión temprana les da más posibilidades de éxito.

También se cree que el hecho de que Stiphodon spp. sólo se encuentre en arroyos relativamente cortos y empinados está relacionado con esta dispersión río abajo.

Las larvas existen inicialmente entre el plancton de forma pel√°gica antes de llegar a asentarse en el sustrato dentro de la zona de oleaje poco profunda.

En un estudio se observ√≥ que las larvas pel√°gicas de S. percnopterygionus eran transparentes y pose√≠an una aleta caudal emarginada, mientras que las larvas “asentadas” (las que ya no nadan en la columna de agua) estaban pigmentadas.

Curiosamente, el rango de longitud est√°ndar de las larvas pel√°gicas (13,5 – 14,2 mm) era mayor que el de las larvas asentadas (12,7 – 13,6 mm).

La duración de las larvas pelágicas (PLD), es decir, la duración de la fase larvaria, varía entre 78 y 146 días y es más larga a temperaturas más frías.

Durante el período anual de frío, entre diciembre y abril, la actividad de las gónadas se reduce considerablemente en ambos sexos y los peces probablemente dejan de reproducirse, mientras que la temporada de reproducción máxima es de junio a noviembre.

Una vez asentadas en el sustrato, las larvas empiezan a perder sus especializaciones temporales, como la aleta caudal emarginada, y comienzan su viaje río arriba para reunirse con los adultos.

Es posible que tengan que viajar varios kilómetros tierra adentro, a menudo sobre cascadas o a través de tramos de agua de rápida circulación.

Las aletas p√©lvicas est√°n fusionadas en un disco dise√Īado para la succi√≥n que permite a los juveniles adherirse a superficies duras y escalar pendientes pronunciadas, en algunos casos incluso ascendiendo cascadas verticales con rocas salientes.

Este viaje puede durar varios meses, pero los peces alcanzan la madurez sexual en el plazo de un a√Īo y, dado que se cree que su vida natural es s√≥lo de unos dos a√Īos, es probable que comiencen a desovar poco despu√©s, si no inmediatamente, al llegar a las zonas de reproducci√≥n.

La anfidromía en los gobios sicidiformes no es exclusiva de los miembros de Stiphodon y la presentan todos los demás géneros.

McDowall (2007) enumer√≥ una lista de posibles beneficios para los peces que emplean esta estrategia de cr√≠a, con la hip√≥tesis de que puede facilitar la colonizaci√≥n de nuevas islas que surgen en zonas volc√°nicas y/o permitir la recolonizaci√≥n de arroyos tras acontecimientos como erupciones volc√°nicas o cambios r√°pidos en el flujo de agua durante la estaci√≥n h√ļmeda.

Tambi√©n consider√≥ que el abandono del medio marino puede considerarse como una contrapartida en el sentido de que, dado que los gobios anfidromos suelen ser los √ļnicos peces que se encuentran en sus h√°bitats, los depredadores son pr√°cticamente inexistentes, pero las fuentes de alimento disponibles son mucho menos diversas que en el oc√©ano.

La capacidad de alimentarse de la biopelícula parece ser esencial para el éxito.

Notas interesantes

Esta especie se comercializa como S. sp. ‘arco iris’, S. sp. ‘aleta dorada’, o S. sp. ‘mejilla dorada’ y se encuentra entre los miembros m√°s disponibles del g√©nero, aunque su identidad no estaba clara antes de 2013.

El pez m√°s comercializado parece ser ciertamente S. ornatus (K. Maeda com. pers., ver tambi√©n los comentarios en la secci√≥n “Distribuci√≥n” m√°s arriba) pero puede haber m√°s de una especie involucrada con una variante m√°s peque√Īa y casi id√©ntica comercializada bajo los mismos nombres, y los machos de ambas “formas” pueden tambi√©n mostrar una notable cantidad de variaci√≥n de color dependiente del estado de √°nimo.

Esto ha dificultado la identificación, ya que S. ornatus se parece mucho a sus congéneres S. atratus, S. imperiorientis, S. martenstyni, S. pelewensis, S. pulchellus y S. weberi y se dispone de poca información sobre la coloración en vivo y las diferencias morfológicas entre ellos.

S. ornatus puede diagnosticarse por la siguiente combinaci√≥n de caracteres seg√ļn Maeda y Tan (2013): normalmente 9 radios de la segunda aleta dorsal blanda; normalmente 15 radios de la aleta pectoral; primera aleta dorsal en el macho puntiaguda con espinas 3-5 alargadas; macho con gran aleta caudal que mide 29-35 % de SL; 33-45 dientes premaxilares en espec√≠menes <50,0 mm SL, 44-47 en ‚Č• 50. 0 mm SL); sin mancha blanca detr√°s de la base de la aleta pectoral en los machos; la mitad posterior de la regi√≥n occipital siempre con escamas cicloides tanto en los machos como en las hembras; el macho suele tener de 7 a 11 barras transversales oscuras y oscuras lateralmente en la parte posterior del cuerpo y la aleta caudal, a veces con dos barras anchas y oscuras lateralmente por debajo de la primera y la segunda base de la aleta dorsal; de 6 a 12 manchas negras en el rayo m√°s largo de la aleta pectoral en el macho, de 0 a 6 en la hembra.

Los Gobiidae son la familia de vertebrados más especiosa y notoriamente problemática en cuanto a la identificación de los peces hasta el nivel de especie.

Stiphodon suele incluirse en la putativa subfamilia Sicydiinae, que actualmente contiene al menos otros seis géneros: Cotylopus, Lentipes, Parasicyidium, Sicydium, Sicyopus y Sicyopterus.

Las especies de Sicyopus y Lentipes son omnívoras o carnívoras, mientras que las demás son principalmente herbívoras.

Todas comparten un modo de vida similar y muchas son endémicas de una isla o grupo de islas en particular, aunque algunas están muy extendidas.

Tambi√©n comparten algunos caracteres morfol√≥gicos, como las aletas p√©lvicas modificadas en forma de disco succionador con una fuerte espina y rayos engrosados y muy ramificados, en cuyo borde posterior las espinas de la aleta p√©lvica y el primer rayo est√°n unidos por una membrana que forma “almohadillas carnosas” en las puntas de las espinas.

La lengua está fusionada con la base de la boca, característica que comparten algunos otros gobios.

Tras el trabajo de Koumans (1953), Stiphodon se consideró un género monotípico que contenía sólo S. elegans durante casi la mitad del siglo XX, a pesar de que S. semoni era la especie tipo original, pero desde finales de la década de 1980 se han descrito o revalidado varias especies.

Hasta la fecha se han descrito m√°s de 30 especies, con un n√ļmero similar en espera de ser descritas (Watson, per. comm.), y aunque tradicionalmente se han considerado confinadas a la regi√≥n tropical del Indo-Pac√≠fico, tambi√©n se encuentran en el Oc√©ano √ćndico oriental, siendo Sri Lanka el l√≠mite conocido de su √°rea de distribuci√≥n.

Pueden separarse en dos grupos generalizados basados en la morfología de los machos: los que tienen una primera aleta dorsal de aproximadamente la misma altura que la segunda, por ejemplo, S. atropurpureus, S. semoni, etc., y aquellos en los que la primera aleta dorsal contiene espinas o rayos extendidos, a veces filamentosos, por ejemplo, S. percnopterygionus, S. atratus, S. elegans.

Algunas especies también presentan una mancha de tejido graso blanco detrás de la aleta pectoral en los machos. Se desconoce la función de este tejido, pero parece estar relacionado de alguna manera con la dominación masculina, ya que los adultos mayores poseen parches de tejido más grandes (Watson, 2008).

Las aletas p√©lvicas fusionadas forman una estructura normalmente denominada disco p√©lvico, una caracter√≠stica com√ļn entre los gobios que se utiliza para adherirse a las rocas y otras superficies sumergidas.

En Sicyopus y Stiphodon tiene una base corta y se adhiere al vientre sólo entre el quinto par de radios de la aleta, mientras que en otros sicydiines se adhiere entre los cinco radios (Watson, 2005).

El papel del disco en el ascenso por cascadas y saltos de agua ha dado lugar a los nombres comunes de gobios “trepadores” o “trepadores” para los miembros de los Sicydiinae en general.

Tambi√©n se les denomina a veces gobios “de labios dentados” en referencia a los dientes de la mand√≠bula superior orientados hacia el exterior y reemplazables.

Muchos de los que se importan para el comercio de acuarios han resultado difíciles de identificar por varias razones, entre ellas

Рconfusión taxonómica.
– falta de literatura sobre acuarios.
– Etiquetado incorrecto por parte de los exportadores y, posteriormente, de las tiendas.
РExceso de uso histórico de algunos nombres.
– probable comercio de especies no descritas sin datos de localidad.
РMezcla de especies en las instalaciones de exportación.

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